17/10/2011

el especiero

La estantería de las especias estaba hecha un desastre, algunos botes no eran bonitos y tenía otros productos en las propias bolsas de plástico del herbolario, nada práctico.

Dibujé unas etiquetas a mano y reutilicé los botinos de cristal de un viejo especiero que andaba por ahí, además de algunos de esos recipientes como de conservas pero en pequeño, con cierre de metal que compré en Casa.

¡Ahora ya es otra cosa! ¡Dan ganas de cocinar y utilizarlo todo!