02/02/2010

Quesería Valles del Oso

Todo empezó el año pasado, estuvimos en Gijón para ir al festival LEV, yo me acordé al pasar por Coalla de que había leido algo sobre un queso llamado Valles del Oso en un blog sobre gastronomía y entré a preguntar por curiosidad.

Lo tenían, pero íbamos directos al concierto, aún así, lo compramos y vino con nosotros, en el bolsillo del Saskin a ver Aphex Twin…

Ya en casa lo probamos y nos pareció excelente, investigando un poco me enteré que lo hacían con kefir y en la etiqueta descubrimos que la fábrica está muy cerca de la casa de los padres de Nacho. Lo apuntamos para la siguiente visita.

Éstas vacaciones nos acordamos y nos acercamos hasta Santo Adriano, que está un poco antes de llegar a Proaza.

Me fijé en un pequeño cartel en la carretera, al lado de una nave industrial y paramos.

La Quesería Valles del Oso está en  la Villa Tecnológica del Sabil, donde comienza la Senda del Oso.

En la puerta nos encontramos con un chico de mandil blanco que nos preguntó si queríamos comprar queso, una vez dentro charlamos y nos interesamos por visitar también la quesería.

Nuestro anfitrión resultó ser Xuan Carlos Villabrille, uno de los hermanos fundadores de esta empresa familiar, que nació con la ilusión de  recuperar un espacio rural como modo de vida, haciendo compatibles tradición y elaboración artesanal con tecnología y control.

De la mano de este maestro quesero pudimos visitar la cámara de maduración de los quesos, y ver el cuidado y la pasión que ponen en la  elaboración de estos quesos singulares, qué es como a ellos les gusta denominarlos.

La principal singularidad consiste en la utilización de kéfir como agente fermentador. Así elaboran varios tipos de queso, y como pudimos observar y probar siguen investigando en nuevos tipos y formatos de productos.

Ahora ofrecen los siguientes productos, que se pueden también adquirir en su página web

· Crema de Queso Fresco con Kefir (180 gr), maduración mínima 4 días, elaborado con leche de vaca pasteurizada.

· Queso de pasta blanda enmohecida con Kefir, maduración mínima 30 días, elaborado con leche de vaca pasteurizada.

· Queso Curado Artesano con Kefir, de 2 a 14 meses de maduración, elaborado con leche cruda de vaca.

Los quesos elaborados con leche cruda están sometidos a muchas normas y una maduración mínima de 60 días, pero de este tema que me interesa muchísimo ya hablaré el próximo día.

Tras la visita hicimos una cata de todos sus productos y algún experimento(delicioso, por cierto) en sus oficinas, quedamos impresionados con el sabor y textura inigualables de estos quesos. Nos fuimos con una caja llena, un poco de todo. Le agradezco enormemente a Xuan Carlos el recibimiento y la paciencia, nos encantó conocerle, y poder hablar con él. Me encantaría volver algún día y poder hacer un curso de elaboración de quesos.

Siguiendo sus recomendaciones visitamos la tienda de quesos Umm…que rico y el restaurante L’Alezna tapas donde el cocinero Pedro Martino y Raúl Villabrille, como sumiller, se unen para ofrecer una oferta gastrómica seria en un lugar de encuentro divertido.

Lo que allí encontramos fue una carta de tapas donde conviven lo tradicional y lo creativo, destacan las cuidadas elaboraciones y la calidad.

Yo destacaría la carta de vinos, con una estupenda y variada selección de vinos por copas, eso no es nada facil de encontrar.

Por supuesto allí también se pueden degustar los quesos de los hermanos Villabrille.

L’Alezna tapas está en la calle Celestino Álvarez nº5 -Bajo en Montecerrao, Oviedo.

Los quesos estaban tan ricos que se nos terminaron enseguida, así que no me voy a resistir y voy a llamar para pedir más

Se acerca una cata Pinchín de quesos… ¿alguien se apunta?


LA FOTO DEL QUESO DE PASTA BLANDA ES DEL BLOG  Los Diletantes

17/11/2008

Les Ambassadeurs

Esta primavera antes de mi vuelta a España, me organicé un tour gastronómico por una pequeña seleccion de restaurantes franceses.Una especie de regalo de despedida.
El restaurante Les Ambassadeurs dentro del Hotel Crillon en la “place de la Concorde”.
Había oido hablar del “menu afaire” a 80€ muy interensante, por desgracia mi reserva era para un sábado, día en el que no se sirve este menu.
Comí a la carta aunque era bastante más caro de lo previsto, eso me impidió disfrutar totalmente de la experiencia, pero como ya estaba sentada a la mesa opté por una buena comida evitando algunas cosas que dispararían la cuenta.
Era el primer gran restaurante que visitaba y me impresionó.
La sala, la mesa, la decoración… es un mágnifico palacio pero sobretodo captó mi atención el desfile de camareros solícitos y discretos, nunca me había servido una brigada profesional, fue muy interesante verlo de cerca.
Escogí dos platos sin vino, ¡no hace falta postre cuando hay un monton de dulces y pastelinos!
Para comenzar el chef Jean-François Piège propone el “plateau tele” inspirandose en el concepto de bandeja de comida que comemos frente a la tele como aperitivo.
“émulsion de betterave” emulsión de remolacha, “langoustine en émulsion” langostino en emulsión, “cromesqui à la brandade de morue” “cromesqui” a la brandada de bacalao,”cigare au taboulé” cigarro al taboulé(ensalada de cuscus), “bonbon de beurre à la truffe” caramelo de mantequilla trufada.
Escogí como primer plato “l’araignée de mer decortiquée, en salade et vinaigre fumé et en bouillon au satay“,Centollo pelado en ensalada y vinagre ahumado y caldo al satay, continué con el “turbot sauvage laqué avec des carottes” rodaballo salvaje lacado con zanahorias,.
No tomé postre pero pude savorear todas estas delicias…

FRANÇAIS
Ce printemps, avant mon retour en Espagne, j’ai fait un tour gastronomique dans une petite selection de bons restaurants français, une sorte de cadeau de adieux.
Le restaurant Les Ambassadeurs est à l’interieur de l’Hôtel Crillon dans la place de la Concorde.
J’avais écouté parler d’un menu affaire à 80€ très intéressant, malheureusement j’avais reussit à réserver un samedi et ce menu n’était pas valable ce jour là.
J’ai mangé à la carte et c’était plus cher que ce que j’avais prevu, ça m’a un peu gaché le plaisir
mais comme j’étais déjà atablée finalment j’ai profité d’un bon déjeuner avec quelques restrictions de ma part.
C’était le premier grand restaurant que je visitais et ça ma impressionné, la salle, la table, la decoration,c’est un palais magnique, mais sûrtout le défile des serveurs attentionnés et discrets, je n’avais jamais été servie pour une brigade professionnel, c’était très interesant voir tout ça.
J’ai choisit deux plats et je n’ai pas pris du vin.
Mais pas besoin de dessert quand il y a plein de mignardises!
Pour commencer le chef Jean-François Piège propose le “plateau tele” en amuse bouche émulsion de betterave, langoustine en émulsion, cromesqui à la brandade de morue, cigare au taboulé, bonbon de beurre à la truffe.
En entrée j’ai pris l’araignée de mer decortiquée, en salade et vinaigre fumé et en bouillon au satay, et j’ai continue avec le turbot sauvage laqué avec des carottes.
Je n’ai pas pris de dessert mais j’ai eu le droit a toutes ces mignardises …

Dirección:

Les Ambassadeurs, 10, Place de la Concorde, 75008 Paris, Metro Concorde o Madeleine, RER Musée d’Orsay o Invalides.