06/08/2015

Bizcocho caramelizado de melocotón

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Tenemos un montón de melocotones como única fruta veraniega, nos los mandan con la cesta de verduras ecológica ( La Trailla). Yo los como así, tal cual, en cuanto maduran, son deliciosos, pero hay un montón asi que… !otro pastel pa la lista!!

BIZCOCHO CARAMELIZADO DE MELOCOTÓN

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ingredientes

Fondo y relleno:

  • 12 melocotones maduros
  • 4 cucharadas de azúcar moreno o miel
  • 60 gr de mantequilla

Para el bizcocho:

  • 250 gr de harina
  • 180 gr de azúcar
  • 125 ml de aceite de oliva suave
  • 3 huevos
  • 3 cc de levadura química
  • media vaina de vainilla en rama
  • la mitad de los melocotones salteados

preparación

Precalentamos el horno a 180ºC.

Pelamos y deshuesamos los melocotones y los cortamos en trozos. En una sartén ponemos la mantequilla a fuego medio y cuando esté recién fundida añadimos los melocotones salteamos un poco y añadimos e azúcar o mie. Dejamos a fuego medio y cuando lleve unos minutos burbujeando lo bajamos casi al mínimo, para que se vayan cocinando y caramelizando sin quemarse, unos 20 minutos.

Preparamos la masa del bizcocho, huevos y azúcar primero, batimos y vamos añadiendo el aceite. Después la harina y sobre ella la levadura, batimos todo, rascamos con un cuchillo as semillas de la vaina de vainilla e incorporamos a la masa. Por último añadimos la mitad de los melocotones y mezclamos todo bien. Dejamos reposar al menos un cuarto de hora.

Mientras tanto vamos preparando un molde de bizcocho, lo forramos con papel vegetal. ponemos en el fondo los melocotones bien repartidos cubriendolo todo y todo el caramelo que se haya formado en la sartén, recuperándolo con una espatula de silicona.

Con cuidado ponemos la masa de bizcocho sobre este fondo. Introducimos en el horno y tras unos minutos cubrimos con papel de aluminio, la masa se tuesta con mucha facilidad. Dejamos hornear unos 20- 30 minutos.

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Dejamos enfriar y desmoldamos dando la vuelta al pastel para que quede la capa de melocotón caramelizado arriba, retiramos el papel vegetal y listo.

Vaya colorín! Una pinta!!

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*Sirvelo con un poco de crema fresca o de nata fresca montada casera, mete cualquiera de las dos al congelador un rato para que estén bien frías y contraste con la calidez del bizcocho

 

 

 

 

07/07/2011

Salmorejo, el plato del verano Pinchín

Una receta muy tan fácil como rica, es uno de nuestros platos favoritos en verano.

El truco está en utilizar buenos ingredientes, en la proporción y la manera de mezclarlos.

La textura y el sabor es lo más importante, debe estar ligero pero no aguado, denso pero no seco…esto depende de la cantidad de pan y tomate y la emulsión con el aceite.

Tiene que estar sabroso pero sin pasarse de fuerte, ni en ajo ni en vinagre, aunque a mí me encanta el ajo y siempre le echo un poco más de lo que sería equilibrado.

Hay que recordar que el sabor se intensifica con el reposo, asi que si pasa una noche en la nevera estará potente al día siguiente. Si esto pasa y ademas está lo suficientemente denso podemos sacarlo y añadir una piedra de hielo para que cuando lo sirvamos se haya fundido y mantenido fresco a la vez.

El perejil no es un ingrediente clásico en esta receta, pero a mí me gusta añadir unas hojitas picadas por encima, porque al igual que la albahaca, va muy bien con el salmorejo. Otra forma de servirlo es hacer una especie de pesto triturando las hojas frescas con aceite  o incluso algún fruto seco y añadir un chorrito de este puré sobre la crema, al servir el plato.

Receta

INGREDIENTES:

  • 500 gramos de tomates rojos bien maduros
  • 100 gramos de pan duro, yo uso el pan casero que me sobra.
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo, yo pongo 2 medianos.
  • sal
  • agua

Parte el pan en trocitos, pela los tomates y los ajos, quitándoles el germen.

Pon el pan, luego los tomates, una cucharadita de sal, el ajo y un poco del aceite, yo añado un poco de vinagre, media cucharadita nada más, pero es opcional. Bátelo todo hasta que el pan esté muy fino. Vete añadiendo el aceite poco a poco, y luego un poco de agua hasta que consigas la consistencia adecuada.

Pruébalo y rectifica de sal si hace falta.

Puedes echarle algo de imaginación a la hora de servirlo, por ejemplo con la salsa que os decía antes, algunas hojas de la hierba aromática fresca que prefieras, trocitos de frutos seco, piparras picadas en aritos o incluso fresas cortadas en cuadraditos muy pequeños.