28/09/2011

cosas ricas del verano: La morena

Aunque este verano no ha sido de los más gastronómicos, sí que hemos disfrutado con cosas sencillas y, de vez en cuando, hemos hecho excepciones para sentarnos a descubrir cosas nuevas.

En nuestro recorrido por el sur quisimos rellenar huecos pendientes, uno de ellos era Cádiz.

Nos gustó mucho y, aunque nos costó encontrar los sitios buenos porque andábamos un poco perdidos y el sol pegaba bien, acabamos probando platos riquísimos en la terraza de un bar del barrio de la Viña.

Me gustó mucho la corvina en adobo, en trozos, no la había comido nunca así.

Lo que más nos sorprendió y gustó fué la morena adobada, que además solo pudimos probar en Cádiz. En Tarifa lo ofrecían en la carta pero nunca tenían, en Conil y Zahara tampoco.

Una textura impresionante, melosa y un poco gelatinosa…¡una especie de torrezno de mar!

El sábado en el mercado encontramos a nuestro amigo Valero, experto en cualquier cosa que hayamos probado o vayamos a comer.

Por cierto, Valero Alises vuelve, el sábado que viene, con su showcooking en la pescadería El Señor Martín, en el mercado de Chamberí, os lo recomiendo, si estáis por allí.

Nos contó muchas cosas sobre la morena, entre ellas que se ha aficionado a la pesca submarina y pescó una enorme, este verano.

Es un pescado que no se debe comer crudo, resulta tóxico, no el propio pez sino una tóxina que contienen algunas algas de arrecifes que sirven de alimento a peces pequeños que a su vez son el alimento de las morenas.

Se pesca en las zonas rocosas de las costas de Cádiz.

La morena en adobo se considera uno de los platos típicos de Cádiz , los pescadores lo llaman también “chicharrón caletero”.

Encontré varias versiones del adobo, en otras añaden comino, aqui os dejo una de las recetas:

INGREDIENTES:

  • 1 kg. Morena
  • 1 l. vinagre de vino
  • Dos cucharadas pimentón
  • Cuatro dientes de ajos
  • Dos hojas de laurel
  • Tres cucharadas de orégano
  • Sal

Una vez limpia la morena se quita la cabeza y la cola y se corta en rodajas, se deja la piel ya que aportará gelatina a la fritura.

En un mortero se majan cuatro o cinco dientes de ajo con sal, laurel y orégano. A esta mezcla se le añade el pimentón y el vinagre de vino.

En esta mezcla se sumerge el pescado de dos a cuatro horas. Luego se saca y se reboza con harina.

Se le quita la harina sobrante y se frie en abundante aceite de oliva bien caliente, al ser muy gelatinosa requiere algo más de tiempo de fritura.

 

 

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