20/10/2011

cocotte de fréjoles con bonito

Uno de los platos que de pequeña no me metía en la boca ni muerta, los fréjoles (judías) ahora son uno de mis platos favoritos, cocinadas en la cocotte con tomate y cebolla pochada,  guarda en el caldo todo el sabor de las verduras.

Hay que aprovechar ya  que con Octubre llega el final de la “costera del bonito” asi que para completar el plato le añadía un trozo,  preparado a la placha y desmigado sobre el guiso.

INGREDIENTES

500gr de fréjoles (judías verdes)

3 o 4 tomates

1/2 cebolla

1 rodaja o trozo de bonito fresco

Pochamos la cebolla hasta que este transparecte y le añadimos el tomate rallado anteriormente. después echamos lo fréjoles limpios y cortados, un chorrín de vino  blanco, media guindilla de cayena, una pizca de pimentón, un poquín de agua y sal.

Cuando empiece a hervir lo tapamos y bajamops el fuego al mínimo, lo dejamos unos 20 minutos y al final lo destapamos para que se evapore un poco el líquido.

Después de marcar el bonito un poco, a la plancha, lo desmigamos sobre el guiso y tapamos otro poco para que se integre.

Lo servimos con un poco de pimentón por encima.

Comments (2)

  1. 10/01/2013
    ana cab ee said...

    Hola Mónica, veo en tu blog varios platos elaborados en cocotte. Me gustaría saber qué tiene de especial una cocotte como la tuya y por qué son tan famosas. ¿No es como cocinar en una cazuela normal? ¿Se gana tiempo? ¿Se ahorra energía? Gracias y hasta pronto

    • 11/01/2013
      monica said...

      Hola Ana, la cocotte tiene como principal virtud cocinar los alimentos sin perder ni una gota de su propio jugo, esto permite hacer cocciones largas sin añadir exceso de líquidos ni grasas, lo que hace los guisos más sabrosos y jugosos. Además, por lo general son de hierro fundido, no se oxidan, son buenas conductoras, almacenan y reparten mejor el calor. No absorben la humedad y permiten así cocciones más uniformes y más homogéneas. Y sobre todo porque ¿quién se resiste a un buen guiso “à l’ancienne”?

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