
Una de estas tardes de verano vino Sara a la cocina PinchÃn, acompañada de LucÃa y Mónica, muy dispuesta a hacer unos ricos macarons, eso sÃ, rosas o violetas!

Mónica y LucÃa también tenÃan muchas ganas de aprender como se elaboran estos dulces, yo formé equipo con Sara y las cuatro, paso a paso hicimos la masa.

Sara es nuestra alumna más joven, ya habÃa hecho unos preciosos y bien de decorados cupcakes el año pasado, además, como ella me contó, hace muchas galletas  y otras recetas con LucÃa, su mamá, en su casa. Los macarons tienen una elaboración complicada, pero Sara puede con todo, estuvo muy atenta y formal. Creo que sus partes favoritas fueron las de pintar la bandeja y los acabados con purpurina… ¡mucha purpurina!

Tamizamos los ingredientes, y aunque Sara me hacÃa trampas para terminar antes que LucÃa, lo conseguimos. Tras el macaronage, lo más delicado, tenÃamos tres colores, rosa, turquesa y violeta.

Para hacer la tarea más fácil, dibujamos unos cÃrculos en el papel vegetal, eso nos orienta a la hora de hacer las cÃrculos de masa. ¡Cuanto mejor será si los dibujos son todas las amigas de Sara, Celifornia incluida!

Llegó la hora de dar forma a las conchas de almendra, yo sujeto y sara estruja la manga pastelera.
LucÃa  y Mónica se defendieron muy bien con los suyos, el primero siempre sale raro pero con práctica acaban saliendo redonditos.
Mientras se hornean y enfrÃan, preparamos los rellenos y decoramos las bandejas que nos servirán para guardarlos.

Vamos a verlas!

LucÃa y su bandeja con corazón rosa.

Mónica y su bandeja en tonos violetas y morados.

La bandeja colorida de Sara, le quedó  preciosa ¡y era reversible!

Solo queda buscar la pareja de cada pastita y rellenarlas.

Y el toque final, rematarlos con purpurina de diferentes colores, aquà se armó la de mi madre, a puñaos con ello, todavÃa queda por el suelo y la terraza…¡un baño de brillo que nos dimos!
Este curso se nos dió muy bien a todas, lo podéis comprobar con los ojos…

Las bandejas de cerca…


Lo pasamos muy bien, luego hicimos una degustación de helados cuando llegó Pedro, que también probó un macaron triple preparado por su hija Sara, especialmente para él.

¡Menudo terremoto, todavÃa tuvo fuerzas para hacer crakers con forma de comecocos y fantasmas!

¿Qué hacemos en el próximo… quizás helados?